Los niños que reciben leche materna al ser amamantados tendrán mucho menos caries que los que reciben alimento por biberón, ya que además de recibir alimento físico, al estar en estrecho contacto con la Madre reciben también alimento emocional, además de anticuerpos que refuerzan su sistema inmunológico. Si usted amamanta y no usa biberón no se manifestarán caries provistas por leche excesivamente azucarada (Fórmula), además de que está científicamente comprobado que amamantar estimula el desarrollo del lenguaje. También se estimulan los mecanismos de defensa del bebé, debido al Calostro y la leche Materna, por lo que reduce considerablemente la presencia de alergias e infecciones en las vías respiratorias. También para los futuros dientes es esencial ser amamantado ya que las grasas transmitidas en este tipo de leche contribuyen a aumentar la absorción de Calcio (Ca) y Flúor (F) lo que ayudará a mejorar la resistencia del esmalte y tejidos duros del diente.

Ahora bien, existen circunstancias por las que no se puede amamantar y el Biberón proporciona al bebé con una forma de alimentación que es necesaria para cubrir sus necesidades físicas, pero si no se administra correctamente puede causar muchos daños a la dentadura del infante.

Por un lado, cuando se deja al niño con el biberón durante mucho tiempo con bebidas azucaradas, estás están dándole un flujo continuo de elementos cariogénicos a los dientes, que a partir de los primeros 6 meses empezarán a salir hasta completar 20 piezas temporales. Por lo anterior lo más recomendable es darle pecho al niño el mayor tiempo posible, y darle biberón solamente mientras esté realmente comiendo, ya que al estar despierto la salivación limpiará los azúcares contenidos en el líquido. Si requiere que el niño utilice el biberón a manera de chupón, llénelo tan solo con agua, evitando así los azúcares.

Debe recordar también que un exceso de exposición al chupón provocará malformaciones dentarias en paladar y en los dientes temporales que servirán como guía de los permanentes, por lo que es recomendable tratar de suspenderlo máximo al año y sustituirlo por vaso.

Al ir saliendo los dientes recuerde limpiarlos suavemente después de cada alimento con una toallita húmeda. Es excelente para la higiene bucal de su hijo, cuando ya tiene su dentadura temporal completa el cepillar delicadamente sus dientes con cepillos suaves, sobre todo antes de que duerma por las noches. Lleve a su bebé con su Odontopediatra regularmente para revisiones periódicas y así podrán juntos los tres prevenir futuras complicaciones.